Lavadero

La modernidad llega a Aguatón en 1960. Con 65.000 pesetas prestadas por la Diputación Provincial de Teruel se construye el lavadero. No es que sea un modelo único (en Fonfría, por ejemplo, hay uno exactamente igual) pero es todo un ejemplo de arquitectura desarrollista.

Lavadero de Aguatón

¿Y cómo se lavaba anteriormente? Pues Faustino Sánchez nos lo cuenta:

"[Los lavaderos] tenían unas losas a todo alrededor. Aún tienen que estar envueltas esas losas. Bueno, había una pared de piedra toda hecha. Entonces, [ni] cemento ni... con barro y céspedes se hacía una reparada y entonces el agua subía. Luego, por una orilla, por el centro, cuando se llenaba el nivel que tenía que llevar, ella sola [el agua] se salía. Había un borde de losas a todo alrededor, pero bien hecho. ¡Pues anda que no las he hecho rabiar cuando bajaban allí las mozas! A las tardes, cuando bajábamos allí a los huertos, entonces había mocedad y siempre estábamos provocándonos ésta del tío Tornero, Martina... todas esas venían allí [en el Regajo Alto]. Y había otro lavador donde está el viejo [el actual], en la aceica, allí donde el puente. Pero el que mejor arreglado estaba y bien era éste de aquí [el del Regajo Alto], porque apenas entraba el ganado. Allí pasaban los ganados y lo deshacían algo, lo desarmaban algo. Y más sucia el agua, porque ten por cuenta que el agua que se lavaba arriba tenía que pasar por allí. Ya bajaba el agua sucia de jabón o suciedad."

Lavadero de Aguatón

El caso es que surgió la oportunidad de construir un edificio para lavadero y no se dejó pasar. El préstamo se pagaba en anualidades de 2.000 pesetas, ¡total!...