La flora

En el municipio de Aguatón se desarrollan diversos ambientes vegetales, motivados por una serie de factores entre los que destacan por un lado la localización geográfica del término, la composición del sustrato sobre el que se desarrolla, las actividades económicas desarrolladas en el municipio, y por las condiciones climáticas, caracterizadas por un clima mediterráneo continental seco, con inviernos muy duros y veranos calurosos.

Así en la zona Oeste del término, en las estribaciones de la Sierra Palomera, nos encontramos una vegetación natural bien desarrollada, característica de los bosques de montaña mediterráneos, contrastando notablemente con ésta, se encuentra la zona N-NE, correspondiente a los lindes con los Llanos o Campos de Visiedo, donde la vegetación es fundamentalmente antrópica basándose en los campos de cultivo, el municipio también dispone de vegetación típica de ribera desarrollada en zonas con una mayor disponibilidad hídrica, es decir en el fondo de los barrancos.

En la zona N-NE del término municipal la vegetación natural que existía anteriormente en el municipio se ha visto transformada en campos de cultivo debido a las sucesivas roturaciones acaecidas en la zona. El cultivo de secano se encuentra muy bien representado en la zona, concretamente el cultivo de cereal. Además de cereales también se desarrolla vegetación con afinidad por los nitritos, que se encuentra representada por especies como malvas (gén. Malva), verónica (Veronica persica), raveniza blanca (Diplotaxis euricoides), amapola (Papaver rhoeas), amapola violácea (Roemeria hybrida), y, hierba cana (Senecio vulgaris), entre otras muchas. Cuando los campos cerealísticos se someten a barbecho, estos campos y sus márgenes se encuentran ocupados por cardos borriqueros (gén. Onopordon).

Monte de Aguatón

En la zona Oeste, hacia Sierra Palomera, se desarrolla vegetación natural característica de los bosques mediterráneos de montaña, destacando la presencia de carrascales, cuyo elemento dominante en el estrato arbolado es la carrasca (Quercus ilex). Los carrascales presentan gran plasticidad ecológica y una gran adaptabilidad, ya que se desarrolla en muy diversas estaciones climáticas, de ahí su gran variedad morfológica, que se observa no solamente en sus hojas y frutos sino también en su porte, desde el de simple matorral al de pies maduros con hasta decenas de metros de altura. El carrascal se localiza entre los 400 metros y los 1.400 metros de altitud, con gran indiferencia edáfica, únicamente huye de los suelos encharcados o de humedad excesiva, así como de los salinos.

Estas formaciones de carrascales tienen un gran valor medioambiental, ya que son formadoras de excelentes suelos, facilitando una buena retención del terreno y una adecuada circulación y economía hídrica. En Aguatón existen carrascales en distinto estado de evolución, consecuencia del aprovechamiento ancestral que se ha hecho de la madera de la carrasca en el municipio, actualmente todavía se realizan talas de carrascas.

En el estrato arbolado de los carrascales, inmersos entre las carrascas, se encuentran de forma aislada, otros elementos como son el rebollo (Quercus faginea), especie que requiere mayor frescura ambiental y que es predominante en la zona conocida como Umbría del Rebollar. El enebro (Juniperus communis) se encuentra presente en gran parte del término municipal, especialmente en la partida denominada El Mas.

En el estrato arbustivo de los carrascales destaca la presencia de aliaga (Genista scorpius), espino (Rhamnus saxatilis), madreselva (Lonicera etrusca), esparraguera (Asparagus acutifolius), etc.

Manzanilla

Al degradarse el carrascal se pasa a un coscojar donde proliferan las aliagas (Genista scorpius) y el romero (Rosmarinus officinalis). Si la degradación continúa se llegan a los esplegares de Lavandula latifolia con salviares intercalados de Salvia lavandufolia.

En las zonas con mayor disponibilidad hídrica, siendo el caso del fondo de los barrancos, se desarrolla vegetación típica de ribera, destacando la presencia de las choperas, en la zona del barranco de la Hoz, cuyo elemento fundamental son los chopos, destacando la presencia de los chopos negros (Populus nigra), comúnmente conocido como chopos cabeceros, árboles caducifolios que pueden alcanzar los 20 ó 30 metros de altura, su copa generalmente es estrecha y columnar y el tronco suele presentar gruesos abultamientos con numerosos retoños. Las choperas también la configuran plantaciones de chopos blancos (Populus alba), estos se reconocen por su corteza rugosa blanca o grisácea y hojas blancas en el envés, son resistentes a suelos con cierta salinidad. Junto a los chopos se desarrollan otras especies asociadas a cauces de agua como sargas (Salix eleagnos), mimbre (Salix fragilis), zarzas (Rubís fructicosus), endrino (Prunus spinosa) y juncos (gén. Juncus), abundante éste último en el barranco de Peña Blanca.